Tessera Duna
Para quien empieza a trabajar en casa: malla, lumbar ajustable y reposabrazos 3D.
Ver la ficha de Tessera Duna →
No hace falta saber de mecanismos. Dinos qué te molesta al trabajar y te llevamos a las sillas que resuelven ese caso.
Para quien empieza a trabajar en casa: malla, lumbar ajustable y reposabrazos 3D.
Ver la ficha de Tessera Duna →Jornadas de diez horas y llamadas seguidas: cabecera ajustable y reclinación hasta 128°.
Ver la ficha de Tessera Mora Pro →Calor y turnos largos: malla completa, cabecera y apoyo lumbar independiente.
Ver la ficha de Tessera Ígnea →Cuatro ajustes deciden si una silla te sirve o te estorba. Toca cada punto para ver el rango real de la Tessera Duna.

La malla se tensa según tu peso: firme para trabajar, suave al reclinar.
Se desplaza 60 mm en vertical para caer en la curva de tu espalda.
Se ajustan hasta dejar el antebrazo paralelo al escritorio.
Pistón clase 4. Rodillas a 90° y pies planos.




Trabajo diez horas al día frente a dos monitores. Antes acababa estirando la espalda cada rato; ahora me levanto porque tengo hambre, no porque me duela. Lo que no esperaba era la diferencia del lumbar ajustable. Lo subí dos posiciones respecto a como venía de fábrica y ahí encontró la curva. Las primeras dos semanas lo moví casi a diario hasta dar con el punto.



Mido 1,90 m y siempre me sobraba el cuerpo en las sillas de oficina. El respaldo me llega a los hombros y la cabecera la uso en cada llamada larga. Pedí que la dejaran en el tope del pistón y así llegó. El detalle que me convenció fue la reclinación con topes: puedo echarme atrás en una junta sin sentir que la silla se me va.



Vivo en Mérida y trabajo con ventilador. La malla no guarda calor: es la primera silla con la que no termino con la camisa pegada. Probé una tapizada antes y en abril era insostenible. Aquí el respaldo y el asiento son malla, y se nota sobre todo pasadas las cuatro de la tarde, que es cuando pega el calor de verdad.


Cambié de casa y el escritorio nuevo es más alto. Llamé pensando en comprar otra silla y lo que hicieron fue recalibrarme el pistón y los reposabrazos. Vino el mismo técnico que me la instaló. Media hora y quedó a la altura del escritorio nuevo, sin costo. No esperaba ese seguimiento un año después de la compra.


Tengo una hernia lumbar y llevaba tres sillas probadas. El asesor me preguntó primero por el diagnóstico, no por el presupuesto. Acabé con la Brida, que tiene el lumbar de doble ajuste. Lo importante fue que me explicaron qué posición buscar y por qué; el fisioterapeuta la aprobó en la siguiente consulta.


Compramos once para el equipo. Cada persona contestó las tres preguntas y llegaron once sillas distintas, cada una con el nombre de quien la iba a usar. Esperaba once cajas iguales. Llegaron armadas, etiquetadas y ajustadas: la de la persona de 1,55 m y la del que mide 1,93 m no tenían nada que ver entre sí. Nadie tuvo que pedir cambio.
Cada silla sale calibrada a la persona que la va a usar. Por eso el pedido pasa por un asesor y no por un carrito.
Estatura, altura del escritorio y cuántas horas te sientas. Tres datos por WhatsApp.
Tensión de malla, altura del lumbar y pistón se dejan listos antes de salir del taller.
En Bogotá la instalamos y ajustamos contigo sentado. Sin cajas ni tornillos.
De 1,55 m a 1,75 m la Duna cubre bien con el pistón estándar. Arriba de 1,80 m conviene un respaldo alto con cabecera, como la Mora Pro o la Ígnea. El asesor lo confirma con la altura de tu escritorio.
La malla mantiene el respaldo ventilado y es la mejor opción en clima cálido o sin aire acondicionado. El tapizado da una sensación más firme y aísla en climas fríos, pero acumula calor en jornadas largas.
Sí. Sale calibrada del taller y se entrega montada. En Bogotá un técnico la ajusta contigo sentado; en el resto de Colombia llega armada con la guía de ajuste impresa.
Tienes 30 días para usarla en tu escritorio. Si no te acomoda, la recogemos sin costo y se devuelve el importe completo.
Cinco años sobre estructura, mecanismo y pistón, y dos años sobre malla y espumas. Las piezas se reemplazan a domicilio.