
Tessera Alba
Respaldo y asiento de malla con base de aluminio. Ligera, para espacios pequeños.
1,52 – 1,75 mNueve modelos, todos con respaldo ajustable y garantía de cinco años. Cada ficha indica para qué estatura y qué tipo de jornada está pensada.

Respaldo y asiento de malla con base de aluminio. Ligera, para espacios pequeños.
1,52 – 1,75 m
Malla firme y lumbar ajustable. La base del catálogo.
1,55 – 1,80 m
Cabecera, asiento de espuma moldeada y lumbar de doble ajuste.
1,58 – 1,83 m
Respaldo en dos piezas con apoyo lumbar independiente, malla ventilada.
1,75 – 1,95 m
Cabecera, asiento deslizante y reclinación hasta 128° para jornadas largas.
1,70 – 1,95 m
Carcasa envolvente con respaldo perforado y reposabrazos inclinados. Para escritorios pequeños.
1,50 – 1,70 m
Mecanismo sincronizado de cuatro posiciones, lumbar regulable y reposabrazos 3D.
1,60 – 1,85 m
Respaldo de láminas flexibles, asiento deslizante y base de aluminio pulido.
1,60 – 1,85 m
Silla de visita con respaldo de malla, apoyo lumbar y base de trineo, sin ruedas.
1,55 – 1,85 mNinguna silla cumple todos estos filtros
La diferencia entre una silla que sirve y una que estorba casi nunca está en el precio: está en si sus rangos de ajuste cubren tu cuerpo y tu escritorio. Antes de mirar modelos, mide la altura de tu mesa y anota cuántas horas seguidas te sientas.
Con esos dos datos, el asiento debe permitir que las rodillas queden a 90° con los pies planos, y los reposabrazos deben subir hasta dejar el antebrazo paralelo a la mesa. Si un modelo no llega a esas dos medidas, ninguna otra característica lo compensa.
La malla ventila y sostiene sin acumular calor: es la opción para climas cálidos y jornadas de más de seis horas. El tapizado da una sensación más mullida y aísla en frío, pero guarda temperatura.
Arriba de 1,85 m el respaldo debe cubrir hasta los hombros y el pistón llegar a 52 cm. Debajo de 1,60 m importa más la profundidad del asiento que la altura del respaldo.